Colegio elegido

Después de ver varios colegios y de descartar algunos ya nos hemos decidido por el que creemos que es el idóneo para nuestra peque.
¿Qué cosas tuve en cuenta para escoger el colegio?Público, privado o concertado. En principio me daba igual, siempre y cuando la cuota mensual fuese asequible. Yo fui a uno concertado y después a uno público y tengo muy buenos recuerdos de ambos. Uno de los pricipales problemas de los públicos es que al llegar a la ESO nuestros hijos deben cambiarse a un instituto, cosa que preocupa a muchos padres, pero la verdad yo fui al instituto con 12 años y no noté ninguna diferencia. Plan de estudios. Todos los que vimos tenían las clases por proyectos, algunos seguían en primaria y otros no. En el que yo he elegido parece ser que en primaria hacen algunas cosas por proyectos y en infantil todo. Alumnos por clase. Todos los colegios que vi admitían un máximo de 25 alumnos por aula, excepto uno en el que eran 6 alumnos por aula. Este último lo descarté porque está …

Berrinches a todo tren

Un berrinche o una rabieta se caracteriza normalmente por un episodio de terquedad acompañado de llantos, gritos, violencia, desafíos, ira....
Durante una rabieta nuestro hijos pueden incluso a llegar a perder el control físico de si mismos y por mucho que intentemos intervenir para calmarlos no conseguimos nada.
Como dice el dicho:  "mal de muchos, consuelo de tontos", y es que las rabietas son muy comunes en los primeros años de los niños, incluso son indicadores de que empiezan a desarrollar su carácter.

¿Hay factores que pueden hacer que nuestros hijos sean más propensos a tener berrinches más gordos? Pues la respuesta es si, aunque algunos de ellos se escapan de nuestro control.

  • Carácter: cuando nuestros hijos se frustan y enfadan muy rápido, es muy posible que nos esperen rabietas grandes en el futuro.
  • Emociones fuertes: cuando empiezan a descubrir emociones abrumadoras como la preocupación, el miedo, la verguenza o la ira.
  • El estres, hambre, cansancio y la sobreestimulación tambien dificulta que los niños se expresen y manejen correctamente sus sentimientos.
  • Situación que se escapan de su control, como por ejemplo cuando un niño mayor le quita un juguete a uno pequeño. 
Y ahora la pregunta del millón. ¿Cómo minimizamos el número de rabietas?

  • Menos estrés: Los niños cansados, hambrientos y sobreestimulados tienen más probabilidades de experimentar rabietas.
  • Conocer como manifiestan sus sentimientos: si podemos identificar cuando nuestro hijo se está frustando, es posible que podamos hablar con él sobre lo que está pasando y ayudarle a manejar sus sentimientos.
  • Identificar los factores desencadenantes: Por ejemplo, si nuestro hijo tiene rabietas cuando estamos haciendo la compra,  podemos planificar por adelantado o cambiar el entorno para evitar las rabietas. 
  • Hablemos de las emociones con ellos. Podemos usar cuentos, o hablar de ellos cuando terminen las rabietas.

Y cuando las rabietas llegan, ¿cómo las manejamos?

  • Mantén la calma (¡o pretende!): mantén la voz calmada y nivelada, y actúa de manera deliberada y lenta.
  • Darle la razón. Por ejemplo, si se le ha caído un vaso de agua y se ha mojado, podemos decirle: "Se te ha resbalado el agua y estás muy incómodo mojado, ¿no?, pero no pasa nada, nos cambiamos, limpiamos el suelo y ya está."
  • Espera a que se le pase: Quédate cerca de tu hijo para que sepa que estás allí. Pero no trates de razonar con él ni lo intentes distraer. Una vez que la rabieta ha comenzado, es complicado intentar razonar con ellos.
  • Nunca darle lo que quiere después de la rabieta. Esto solo aumentaría el numero de rabietas.
Y por último, si te ha tocado una rabieta en plena calle, ignora las miradas inquisitivas de los transeúntes.

Os dejo con más berrinches de los hijos de nuestra comunidad de madres y padres en twitter:


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